Una pequeña caja de madera… arena, piedras, conchas de mar, velas y un rastrillo… crean un universo nuevo, lleno de significado y simbolismo… Crean un Jardín Zen.

Historia

Los jardines japoneses tienen sus raíces en la cultura china, Aparecieron en el Japón durante el período Asuka (de 552 a 710). De ese tiempo son las primeras referencias literarias a los jardines japoneses

Los primeros jardines Zen (termino occidental) o kare-sansui como se nombran en Japón datan del  período Nara (710-794 d.c., donde comienzan a utilizar elementos de diseño más autóctonos, con una marcada tendencia hacia la naturaleza.

Estos jardines se encuentran en importantes templos del Japón. Representan espacios para la reflexión espiritual y la conexión con la naturaleza. Inspirando vitalidad y serenidad. Además, influenciados por el budismo zen y el sintoísmo. Dado que el mundo exterior está lleno de distracciones, un jardín minimalista, casi desolado, tiende a traer paz a la mente. Los monjes budistas han meditado en ese tipo de ambiente desde que existen.

De esta manera se quiere representar y rescatar en estas pequeñas cajas de madera con arena, la esencia de los kare-sansui o jardines zen grandes de los templos. Ninguno de ellos tiene una mera o solo función estética, todo en sí tiene un significado a veces críptico, cuya explicación se deja a la libertad de interpretación. A la vez que permiten dar descanso a nuestra mente, tranquilizar la ansiedad, la angustia y los miedos. Los jardines reflejan el ciclo natural y enseñan a apreciar la belleza transitoria de la vida.

Paz, armonía y belleza: estos son los tres elementos fundamentales que caracterizan el arte del jardín zen japonés.

Cada jardín en miniatura nos anima e invita así a crear, o simplemente, a jugar. Reflejando nuestros sentimientos más profundos mediante el diseño y los  modelos que podemos dibujar. Detrás de cada uno hay siglos de esfuerzo disciplinado y de desarrollo espiritual. Para los japoneses es un instrumento de meditación y relajación, mientras que en Occidente se considera un antídoto contra el estrés de la vida moderna.

Simbología

Tierra – Arena: Representa la plataforma sobre la cual existimos, la naturaleza completa, elemento que absorbe, recicla y transmuta la energía a través de su magnetismo, creando un ambiente de tranquilidad y serenidad.

Rocas – Piedras: Representan las montañas o islas, inmutables y en paz. Así simbolizan también las experiencias y los peldaños que avanzamos en nuestra vida.

Cristales de cuarzo: Permiten recibir, almacenar y transmitir energía positiva. Ayudando a crear una sensación de armonía y equilibrio en los espacios.

Conchas o caracoles: Representan el contacto con el mar. Nos recuerdan la tranquilidad y la paz que se percibe al estar cerca de los océanos.

Velas: Las velas nos iluminan el camino a seguir. Así podemos recibir la claridad que viene de la calma y la meditación.

Peina la arena con el rastrillo y ya empezarás a sentirte menos tensa/o. Hazlo lenta y metódicamente, sincronizando tu respiración, tu inhalación y tu exhalación con cada nuevo movimiento y el alivio general continuará. Reorganiza las piedras a tu antojo, apílalas formando pequeñas paredes. Dibuja surcos alrededor de las piedras, segura/o que conseguirás concentrarte más. Así, juega una y otra vez en tu jardín y siente los beneficios para tu bienestar.

Mostrando los 7 resultados